La estrategia de SEO que tardó 2 años en producir resultados visibles
Los primeros 6 meses no mostraron nada. No era que no estuviera pasando nada. Era que lo que estaba pasando no se veía como progreso. Estaba construyendo. Publicando 2 artículos de 3.000 palabras cada una por mes. Construyendo enlaces desde sitios de autoridad. Optimizando el sitio técnicamente. Ninguno de esos cambios produjeron un aumento en tráfico orgánico durante los primeros 6 meses.
En meses 7-12 comenzó a haber movimiento. Dos de las palabras clave objetivo empezaron a rankear en las posiciones 15-20 en Google. La mayoría de las búsquedas en esas posiciones generan tráfico negligible. Pero era la señal de que el sitio estaba siendo indexado y que el algoritmo estaba considerando nuestras páginas como relevantes para ciertos términos.
En meses 13-18, el tráfico comenzó a acelerar. Tres palabras clave subieron a las posiciones 8-10. Una subió a posición 4. El tráfico mensual creció de 500 visitantes a 2.000. Parecía un cambio repentino, pero no lo fue. Fue la aceleración visible de trabajo que había estado ocurriendo durante 18 meses sin ser visible.
Mes 24: el tráfico orgánico era de 8.000 visitantes mensuales. 12 palabras clave rankeaban en las 3 primeras posiciones. 30 palabras clave rankeaban en las 10 primeras posiciones. El ROI acumulado de la inversión de 2 años era 4:1, y el número seguía creciendo porque cada mes que pasaba, el tráfico generaba más revenue.
La lección que aprendí fue que SEO es un juego de paciencia que las organizaciones modernas, orientadas a resultados trimestrales, no siempre tienen. El presupuesto de SEO es usualmente el primero en ser cortado cuando la organización necesita results rápidos. Pero si tu horizonte es de 24 meses, SEO produce algunos de los ROIs más altos de cualquier canal, precisamente porque el horizonte es largo y la competencia por ese tráfico es más baja que la competencia por tráfico de canales rápidos.