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19 de noviembre de 1882

El director financiero preguntó cuánto costaba cada cliente. No supe responder con exactitud

La pregunta llegó sin aviso en la mitad de una presentación de resultados trimestrales. El CFO levantó la mano con la amabilidad calculada de quien sabe exactamente lo que está a punto de incomodar y ha decidido que es el momento correcto para incomodarlo. "¿Cuánto nos cuesta, en promedio, adquirir un cliente nuevo?" La pregunta era directa. Mi respuesta no lo fue.

Dije un rango. El rango era amplio. El CFO asintió con la expresión de quien recibe una respuesta que confirma una hipótesis que preferiría que fuera incorrecta. La reunión continuó, pero algo cambió en la sala. Cuando el área de marketing no puede responder con precisión cuánto cuesta un cliente, el directorio empieza a cuestionar si el área sabe exactamente qué está haciendo con el presupuesto que administra.

El problema no era que no tuviéramos los datos. Los datos existían, dispersos en 3 plataformas distintas con lógicas de atribución diferentes, con definiciones de conversión que no habían sido unificadas desde que las campañas se lanzaron. Teníamos datos fragmentados que producían números inconsistentes dependiendo de qué plataforma se consultara y en qué ventana de tiempo.

Dediqué las siguientes 3 semanas a construir un modelo de CAC real. No el que reportaba cada plataforma de forma independiente, sino el que consideraba la inversión total en marketing y ventas dividida entre los clientes nuevos adquiridos en el mismo período, con la misma ventana de atribución para todos los canales. El número que obtuve fue más alto que el que cualquier plataforma reportaba por separado. También era el único número que resistía una pregunta de directorio.

En la siguiente reunión trimestral, cuando el CFO repitió la pregunta —y la repitió, porque los CFOs que hacen buenas preguntas las repiten hasta obtener buenas respuestas— respondí con un número exacto, una metodología explicada en 3 líneas y el LTV promedio al lado para que la relación entre inversión y retorno fuera visible sin necesidad de cálculos adicionales. La sala se sintió diferente. No más fácil, pero más honesta. Y en una reunión de directorio, la honestidad es siempre más útil que la comodidad.

Tiempo de lectura: 8 min Dificultad: Intermediate
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#CAC #Métricas #Directorio #Transparencia