Audité cada página del sitio web y eliminé las que generaban tráfico sin propósito
El sitio web tenía 230 páginas. Cuando descargué el análisis de tráfico de 12 meses, encontré que 184 de esas 230 páginas combinadas recibían menos de 100 visitantes mensuales. Muchas de ellas recibían menos de 10 visitantes mensuales. Esas páginas existían principalmente porque la empresa habían decidido documentar algo en el sitio en el pasado y nadie había tenido nunca la conversación de si esa página seguía cumpliendo un propósito.
Para cada página, me hice 3 preguntas: ¿Recibe volumen de tráfico suficiente para valer la pena mantenerlo actualizado? ¿Tiene un propósito en el customer journey, o es simplemente documentación corporativa? ¿Impacta en la visibilidad orgánica del dominio, o es una página huérfana que no recibe enlaces de otras páginas?
De las 184 páginas de bajo tráfico, 128 fallaron en todas las 3 preguntas. Literalmente generaban tráfico accidental sin servir ningún propósito en la estrategia. Las elimé. Mantuve las páginas que tenían propósito aunque tuvieran bajo tráfico, porque participaban en la estructura de navigación o servían un propósito de SEO específico. Combiné y consolidé otras para reducir duplicidad.
El resultado fue un sitio más limpio con 102 páginas en lugar de 230. La velocidad de carga global del sitio mejoró 23% porque había menos recursos que servir. La experiencia de búsqueda interna mejoró porque había menos páginas irrelevantes que rankear en los resultados. El equipo de contenido ganó claridad sobre qué páginas realmente importaban para el negocio y cuáles eran solo ruido acumulado.
Más interesante: al mismo tiempo que redujimos el número de páginas, el tráfico mensual total al sitio subió un 8% porque Google estaba recompensando la reducción de contenido duplicado y la consolidación de autoridad en páginas centrales.